Cuando las personas morales en México dejan de cumplir con los requisitos para tributar en el Régimen Simplificado de Confianza (RESICO), deben migrar al régimen general de la Ley del Impuesto Sobre la Renta (LISR). En este nuevo contexto, es crucial ajustar los pagos provisionales mediante el coeficiente de utilidad. Este coeficiente se calcula según la actividad específica de la empresa y puede solicitarse su reducción si es superior al que correspondería al ejercicio fiscal en curso. Es fundamental seguir un procedimiento riguroso para evitar contingencias fiscales adicionales.


